jueves, 24 de junio de 2010

Penélope


Soy Penélope sitiada
por muy pocos pretendientes.
Ignorada, por si misma,
en su nicho de serpientes.

Esperando, sin costura,
y sin telas ni hilatura,
que tu llegues, que retornes
de tu guerra clandestina.

Hoy te extraño, como nunca,
aunque eso sea mentira,
hoy te extraño como siempre
como cada hora del día.

No se acaso, heroe griego
de las épocas modernas,
si tu crees que yo juego
con el reloj en la mesa.

Si este trueque de mis dedos
es acaso un aspaviento,
y el cabello alborotado
es por causa de aquel viento.


(Y yo sigo aquí... esperando tu llamada prometida).