martes, 20 de abril de 2010

Amor...

Quisiera no amarte tanto,
pero mi corazón exige
tu constante presencia.

El culpable, como siempre
soy solamente yo,
que quisiera ser tu sombra.
(Aunque sea).

Estaré a tu lado siempre,
seguiré amandote desde
mi pequeño rinconcito,

Nadie negará que mañana,
quizás porque entiendas
que pocos sienten lo que yo,
estes dispuesto a amarme.

Mientras tanto,
dejo mi legado a la historia.

Como dijiste algún día,
y como buen aprendíz,
repito lo que el destino me enseña:
Enamorarse es de imbeciles.