jueves, 22 de abril de 2010

Tras una llamada...

Que descanso,
estar contigo,
al otro lado de la linea.

Que descanso,
oir tu voz
y tu hermosa prepotencia.

Que descanso,
que me cargues,
aunque sea diez minutos,
aunque sea en la distancia
que acorta sabiamente,
el ardor de una llamada.

Que descanso,
aunque no sepas,
todo lo que reconforta,

No sabes de aquellos fantasmas
que por mi mente cruzan,
cuando no estoy contigo.

Tu presencia inerte,
Esa que me da tu voz,
Logra maravillas en mi memoria.

Si supieras que,
después de hablar contigo,
puedo dormir tranquilo.

Y te deseo,
aunque tu no te enteres,
que sueñes con angeles.
(Aunque no sea conmigo)

2 comentarios:

Manué dijo...

¡Oh! ¡Qué bonito Jacobito! Aunque venga de tu sufrir, no puedo negar que me place este poema, espero que te vaya mejor! Que tenemos mu mala suerte hijo! jeje

Un bezo!!

IGNACIORE dijo...

Hermosas estas palabras.
Tengo la convicción de que tanto sentimiento fructificará, porque lo que se construye con cariño suele tener bases sólidas.