martes, 18 de noviembre de 2008

Por el comienzo

Alguna vez leí una frase que me quedo impactando. "Lo conocí como conviene conocer a los escritores... por sus libros". Empiezo con eso porque, al fin y al cabo, los que por este blog me conozcan, me conocerán en mis textos y a lo mejor, es la mejor forma de conocerme, o ¿quien sabe?, a lo mejor no.

Me encanta escribir, es parte de mi vida, de hecho, anhelo tener un futuro lleno de letras... y cuerdas, y teclas. Y de Esperanza. Anhelo un futuro distinto, para todos, para él, para ti, para mi, para todos. Un futuro sin recalentamiento global, sin guerras usureras de imperios criminales, sin egoísmo, sin doctrina del capital por sobre el bienestar humano, sin explotadores y explotados. "Seamos realistas soñemos lo imposible", así y sólo así se puede cambiar el mundo.

¿Y mi vida? Bueno, tengo unos abuelos y una mamá que saben que soy gay. Tengo un hermanastro (que en realidad no lo es) que sabe que soy gay. Tengo muchos amigos que saben que soy gay. Y puedo decir que ya casi terminé de salir del closet. ¿Quien falta?  Mi papá y toda su familia, caracterizada por su conservadurismo ridículo. Claro, estoy a un pasito de contarle o que se cuente sólo mi papá, pero no tengo idea como reaccionará cuando se entere de que su hijo, el mayor, es gay. Prometo contar como es su reacción, en este mismo blog.

Narrar las generalidades de mi vida es aburrido. Me limito a decir que tengo 18 años y una vida espantosamente cercada. Me refiero a que... no tengo idea de donde estoy parado ni hacia donde voy, sólo voy viviendo, pasito a pasito, y con una cosa bien clara... mi destino es "ser realista... soñar lo imposible".

Bruno